Zona Abierta
Foro Memoria en construcción: el debate sobre la ESMA

A partir del 24 de marzo de 2004, junto a la decisión oficial de transformar la ESMA en un “Espacio de la Memoria y la defensa y promoción de los Derechos Humanos”, se instaló un debate entre distintos sectores de la sociedad nacional e internacional. Artistas, pensadores, organizaciones de DDHH, estudiantes, académicos, políticos y ciudadanos, participan de esta discusión histórica.

Conceptos como memoria e historia, transmisión y arte, reconstrucción y vacío representación y testimonio, memorias de vida y memorias de horror; museo y sitio, se entrecruzan, pujan y se diluyen en disputas y polémicas que operan como sentidos de búsquedas y encuentros.

El tratamiento de estos temas nos sugiere, inmediatamente, una serie de interrogantes sobre los que dar cuenta: ¿Por qué debemos recordar? ¿Por qué la recuperación de los ex centros clandestinos en general y de la ESMA en particular genera este debate? ¿Guardan estos hechos alguna relación directa con nuestra realidad actual? ¿Qué saben las nuevas generaciones respecto de una de las mayores matanzas sistemáticamente organizadas? ¿Qué lecciones podemos obtener a partir de esta experiencia? ¿Cómo podríamos prevenir nuevos genocidios?

Cuando pensamos en este espacio en la ESMA y que hacer allí, llegamos irremediablemente a Arendt. Dice Hanna Arendt que la mayor parte de la vida adulta de una generación de alemanes, la suya, había vivido bajo el peso de estas preguntas: ¿Qué ha sucedido? ¿Por qué sucedió? ¿Cómo ha podido suceder? No esperamos que las respuestas a estos interrogantes estén escritas en las paredes del “Espacio de la Memoria”, como una voz oficial, autorizada, unívoca. imaginamos en cambio una indeclinable voluntad de fomentar y sustentar la interpelación permanente, como requerimiento y condición de cada generación presente y futura. Imaginamos un espacio de reflexión y conocimiento que influya en la construcción de un proyecto de país. Porque descubrir y poner a la luz el pasado en sus múltiples variantes, es una oportunidad de influir en el presente y un alerta de peligros, de posibles repeticiones con nuevos formatos. Como dice Benjamín: “la memoria es adueñarse de un recuerdo tal y como relumbra en el instante de un peligro”.

Ante la cantidad de debates, juegos de consensos y disensos, distintas versiones y visiones de los mismos hechos, cabe preguntarse, ¿cuánto tiempo llevará construir los relatos de nuestro pasado? ¿Cuántos años son necesarios para que el pasado sea admitido por la sociedad, que las responsabilidades de las generaciones anteriores sean asumidas, que la memoria adquiera un lugar público?

Más de un cuarto de siglo después de los acontecimientos se renueva el interés de la opinión pública en esta época. En la medida en que el carácter criminal del régimen militar estatal deja de ser cuestionado (con la excepción de algunos recalcitrantes históricos), el espacio que se diseñe en la ESMA debería contribuir a que la experiencia del terrorismo de Estado no sea percibida en la sociedad como una irrupción extraña, por decirlo de alguna manera casi extraterrestre, en la historia política, social y cultural del país.

Otros países que atravesaron por períodos de su historia con crímenes de lesa humanidad también se cuestionan cómo abordar la problemática de la Memoria. ¿Qué se trata de conmemorar? Contextualizar política e históricamente la experiencia, construir y representar diversos relatos, cuestionar el pasado a modo de balance político, ejercer la crítica responsable, ¿significa relativizar el rol de las víctimas y los sobrevivientes? ¿Qué ocurre cuándo las “políticas de memoria” alcanzan niveles de institucionalización en los que inevitablemente también se hace “política con la memoria”? Estas son algunas de las cuestiones que surgen cuando se sincera la pregunta acerca de la actualidad del pasado. Por el momento hay más preguntas que respuestas.

En “Memoria en construcción” las imágenes y las palabras están visibles, ya no pueden ocultarse. Entran a los libros y revistas, a las escuelas y museos. Aportan al largo e inacabado período de relativización de las imágenes y los hechos. Para quienes hemos vivido esos años, el trabajo audaz, creativo y minucioso de Marcelo Brodsky nos acerca a nuestra historia y para quienes no la han vivido, les acerca la oportunidad de conectarse y conmoverse con una historia cargada de resistencias y luchas, hipocresías y cobardías frente a los hechos de un pasado nada lejano.

Zona Abierta está en construcción. Es una selección inicial y fragmentada de ideas y propuestas, reflexiones y comentarios, pensamientos y publicaciones referentes a diversas problemáticas que hacen a la memoria del pasado reciente en general y a la ESMA en particular, como disparos al infinito para ser alcanzados como legados en el tiempo por vivir.

Zona Abierta está en construcción. Es una construcción colectiva como la memoria, con presencias y ausencias, con idas y vueltas, con contradicciones y ambivalencias que se articulan y retroalimentan. Por eso esta sección comienza con las emotivas palabras de Juan Cabandié, nacido en cautiverio en la ESMA , continúa con un ordenamiento arbitrario e inconcluso de puntos y contrapuntos, a modo “de palabras clave de un buscador” , sobre algunos ejes centrales del debate y termina en www.lamarcaeditora.com/memoriaenconstruccion como un espacio abierto de acceso, intercambio y aporte a la discusión.